Verso 1
La mente precede a todos los estados; la mente es su líder, de mente están hechos. Si alguien habla o actúa con mente turbia, el sufrimiento le sigue como la rueda sigue la huella del buey que tira del carro.
Manopubbaṅgamā dhammā, manoseṭṭhā manomayā; Manasā ce paduṭṭhena, bhāsati vā karoti vā; Tato naṁ dukkhamanveti, cakkaṁva vahato padaṁ.
Aplicación: Tus interpretaciones preceden a tus emociones. Cambiar la reacción empieza por notar el sesgo mental antes de hablar.
Verso 2
La mente precede a todos los estados; la mente es su líder, de mente están hechos. Si alguien habla o actúa con mente serena, la calma le sigue como una sombra inseparable.
Manopubbaṅgamā dhammā, manoseṭṭhā manomayā; Manasā ce pasannena, bhāsati vā karoti vā; Tato naṁ sukhamanveti, chāyāva anapāyinī.
Aplicación: Una intención limpia y libre de hostilidad produce una ligereza psicológica inmediata y sostenida en el tiempo.
Verso 3
«Me insultó, me golpeó, me venció, me robó»: quienes rumian esa cuenta no apaciguan su odio.
Akkocchi maṁ avadhi maṁ, ajini maṁ ahāsi me; Ye ca taṁ upanayhanti, veraṁ tesaṁ na sammati.
Aplicación: Repetir la ofensa en la cabeza mantiene vivo el rencor mucho después de que el hecho terminó.
Verso 4
«Me insultó, me golpeó, me venció, me robó»: quienes no rumian esa cuenta dejan reposar su odio.
Akkocchi maṁ avadhi maṁ, ajini maṁ ahāsi me; Ye ca taṁ nupanayhanti, veraṁ tesūpasammati.
Aplicación: Soltar el relato de lo que te hicieron corta el rencor antes de que se vuelva un hábito.
Verso 5
En este mundo, el odio jamás cesa mediante el odio; solo cesa mediante la ausencia de odio. Esta es una ley perenne.
Na hi verena verāni, sammantīdha kudācanaṁ; Averena ca sammanti, esa dhammo sanantano.
Aplicación: Responder a la agresividad con más hostilidad solo escala el conflicto. La calma firme desarma el ciclo reactivo.
Verso 6
Muchos ignoran que en este mundo todos hemos de morir; quienes comprenden esta verdad, deponen sus disputas de inmediato.
Pare ca na vijānanti, mayamettha yamāmase; Ye ca tattha vijānanti, tato sammanti medhagā.
Aplicación: Recordar la brevedad de la vida pone en perspectiva cualquier rencilla trivial y disuelve las ganas de pelear.
Verso 7
Quien vive mirando lo agradable no guarda sus sentidos ni pone medida al comer. Vive perezoso y sin energía. A ese Māra, el que arrastra a la distracción, lo derriba como el viento a un árbol débil.
Subhānupassiṁ viharantaṁ, indriyesu asaṁvutaṁ; Bhojanamhi cāmattaññuṁ, kusītaṁ hīnavīriyaṁ; Taṁ ve pasahati māro, vāto rukkhaṁva dubbalaṁ.
Aplicación: Dormir mal, comer de más y no frenar los impulsos dejan la mente sin fuerza ante el primer golpe.
Verso 8
Quien vive contemplando lo no bello guarda bien sus sentidos y pone medida al comer. Vive confiado y con energía sostenida. A ese Māra no lo derriba, como el viento a una montaña de roca.
Asubhānupassiṁ viharantaṁ, Indriyesu susaṁvutaṁ; Bhojanamhi ca mattaññuṁ, Saddhaṁ āraddhavīriyaṁ; Taṁ ve nappasahati māro, Vāto selaṁva pabbataṁ.
Aplicación: La moderación diaria en comida y estímulos construye una firmeza que las crisis no mueven.
Verso 9
Quien aún no está libre de manchas y viste el hábito ocre, sin dominio de sí ni verdad, no merece el hábito ocre.
Anikkasāvo kāsāvaṁ, yo vatthaṁ paridahissati; Apeto damasaccena, na so kāsāvamarahati.
Aplicación: La ropa o el cargo no acreditan a nadie mientras la conducta siga igual que antes.
Verso 10
Quien ha expulsado sus manchas, está bien establecido en la conducta ética y posee dominio de sí y verdad, ese sí merece el hábito ocre.
Yo ca vantakasāvassa, sīlesu susamāhito; Upeto damasaccena, sa ve kāsāvamarahati.
Aplicación: La autoridad real viene de la conducta sostenida, no del uniforme que se lleva puesto.
Verso 11
Quienes toman lo sin sustancia por sustancia y ven lo sustancial como sin sustancia no alcanzan lo esencial: su terreno son los pensamientos erróneos.
Asāre sāramatino, sāre cāsāradassino; Te sāraṁ nādhigacchanti, micchāsaṅkappagocarā.
Aplicación: Perseguir lo llamativo y despreciar lo sólido deja la vida sin sustancia.
Verso 12
Quienes conocen lo sustancial como sustancial y lo sin sustancia como sin sustancia alcanzan lo esencial: su terreno son los pensamientos rectos.
Sārañca sārato ñatvā, asārañca asārato; Te sāraṁ adhigacchanti, sammāsaṅkappagocarā.
Aplicación: Distinguir lo que nutre de lo que solo distrae ordena las decisiones de cada día.
Verso 13
Igual que la lluvia se filtra en una casa mal techada, así la codicia se filtra en una mente no cultivada.
Yathā agāraṁ ducchannaṁ, vuṭṭhī samativijjhati; Evaṁ abhāvitaṁ cittaṁ, rāgo samativijjhati.
Aplicación: Sin entrenamiento, cualquier estímulo entra sin filtro y arrastra la atención.
Verso 14
Igual que la lluvia no se filtra en una casa bien techada, así la codicia no se filtra en una mente bien cultivada.
Yathā agāraṁ suchannaṁ, vuṭṭhī na samativijjhati; Evaṁ subhāvitaṁ cittaṁ, rāgo na samativijjhati.
Aplicación: Una mente entrenada recibe el mismo estímulo sin quedar a merced de él.
Verso 15
Aquí se aflige y tras la muerte se aflige; quien obra mal se aflige en ambos sitios. Se aflige y se atormenta al ver sus propias acciones manchadas.
Idha socati pecca socati, Pāpakārī ubhayattha socati; So socati so vihaññati, Disvā kammakiliṭṭhamattano.
Aplicación: La mala acción ya cobra su precio en la inquietud de quien la cometió.
Verso 16
Aquí se alegra y tras la muerte se alegra; quien hace el bien se alegra en ambos sitios. Se alegra y se regocija al ver sus propias acciones limpias.
Idha modati pecca modati, Katapuñño ubhayattha modati; So modati so pamodati, Disvā kammavisuddhimattano.
Aplicación: Mirar las propias acciones limpias da una alegría que no depende del ánimo del día.
Verso 17
Aquí se atormenta y tras la muerte se atormenta; quien obra mal se atormenta en ambos sitios. Se atormenta pensando «he hecho el mal» y más se atormenta al ir a un mal destino.
Idha tappati pecca tappati, Pāpakārī ubhayattha tappati; “Pāpaṁ me katan”ti tappati, Bhiyyo tappati duggatiṁ gato.
Aplicación: El remordimiento por el daño causado no se apaga con el tiempo ni con excusas.
Verso 18
Aquí se regocija y tras la muerte se regocija; quien hace el bien se regocija en ambos sitios. Se regocija pensando «he hecho el bien» y más se regocija al ir a un buen destino.
Idha nandati pecca nandati, Katapuñño ubhayattha nandati; “Puññaṁ me katan”ti nandati, Bhiyyo nandati suggatiṁ gato.
Aplicación: El bien hecho deja una tranquilidad que permanece cuando cambian las circunstancias.
Verso 19
Aunque recite mucha escritura, si el negligente no la practica no participa de la vida del renunciante. Es como un vaquero que cuenta el ganado ajeno.
Bahumpi ce saṁhita bhāsamāno, Na takkaro hoti naro pamatto; Gopova gāvo gaṇayaṁ paresaṁ, Na bhāgavā sāmaññassa hoti.
Aplicación: Repetir textos sin aplicarlos deja la vida intacta, como quien cuida lo que no es suyo.
Verso 20
Aunque recite poca escritura, si vive conforme al dhamma, la enseñanza, ya camina bien. Abandona la codicia, el odio y la confusión. Con entendimiento recto y mente bien liberada, sin aferrarse a esta vida ni a la siguiente, participa de la vida del renunciante.
Appampi ce saṁhita bhāsamāno, Dhammassa hoti anudhammacārī; Rāgañca dosañca pahāya mohaṁ, Sammappajāno suvimuttacitto; Anupādiyāno idha vā huraṁ vā, Sa bhāgavā sāmaññassa hoti.
Aplicación: No importa cuánto leas: cuenta lo que cambia en tu trato diario con los demás.