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Camino de Buda

Dhammapada · Capítulo 7 de 26

El Arahant (La Conciencia Desatada)

Arahantavagga · Versos 90 al 99 · 10 versos

Pinta el estado de la persona que ha erradicado las ataduras psicológicas: libre del rencor, desprovisto de ansiedad por el futuro, viviendo con la ligereza de los pájaros en el aire que no dejan huellas visibles.

Idea central: Quien ha completado el viaje interior no acumula rencores ni vanidades; su calma es profunda como un lago claro y quieto.

Para la vida diaria: Aprende a soltar la necesidad de tener siempre la última palabra o de dejar tu firma en cada conversación. La libertad interior se asemeja al vuelo de las aves: vuela alto sin dejar cicatrices en el cielo.

Verso 90

Para quien ha completado el sendero, libre de angustia y desatado en todos los aspectos, abandonados todos los nudos, no existe la fiebre de la inquietud.

Gataddhino visokassa, vippamuttassa sabbadhi; Sabbaganthappahīnassa, pariḷāho na vijjati.

Aplicación: La paz mental no es un premio futuro; es el cese inmediato de los apegos y tensiones internas.

Verso 91

Los de atención lúcida se esfuerzan y no se encariñan con ningún sitio. Como el cisne que deja la charca, abandonan morada tras morada.

Uyyuñjanti satīmanto, na nikete ramanti te; Haṁsāva pallalaṁ hitvā, okamokaṁ jahanti te.

Aplicación: Se puede estar atado a una casa, a un barrio o a una rutina tanto como a una persona.

Verso 92

No acumulan nada y conocen la medida de su alimento. Su ámbito es la liberación de lo vacío y lo sin señal. Su camino es difícil de rastrear, como el de las aves en el cielo.

Yesaṁ sannicayo natthi, ye pariññātabhojanā; Suññato animitto ca, vimokkho yesaṁ gocaro; Ākāseva sakuntānaṁ, gati tesaṁ durannayā.

Aplicación: Quien no acumula ni depende de nada deja menos rastro, y también menos cargas.

Verso 93

Aquel cuyas toxinas mentales están extintas, que no depende del apego al sustento y cuyo horizonte es la liberación incondicionada, su rastro es difícil de seguir como el de los pájaros en el cielo.

Yassāsavā parikkhīṇā, āhāre ca anissito; Suññato animitto ca, vimokkho yassa gocaro; Ākāseva sakuntānaṁ, padaṁ tassa durannayaṁ.

Aplicación: Una vida libre de egoísmo no busca exhibirse: actúa con eficacia invisible y benevolente.

Verso 94

Quien tiene los sentidos serenos, como caballos bien domados por el auriga, ha dejado la soberbia y las impurezas. Hasta los devas, los dioses, envidian a quien así está.

Yassindriyāni samathaṅgatāni, Assā yathā sārathinā sudantā; Pahīnamānassa anāsavassa, Devāpi tassa pihayanti tādino.

Aplicación: La serenidad que no depende del ánimo ajeno despierta respeto incluso en quien compite contigo.

Verso 95

No se irrita, como la tierra; es firme en sus votos, como la columna de Indra; es limpio, como un lago sin lodo. Quien así vive no vuelve a vagar en el saṁsāra.

Pathavisamo no virujjhati, Indakhilupamo tādi subbato; Rahadova apetakaddamo, Saṁsārā na bhavanti tādino.

Aplicación: Nada te sacude tan fácil cuando dejas de reaccionar a cada provocación.

Verso 96

Su mente está en calma; su palabra y sus actos también. Quien se liberó por el conocimiento recto vive en paz.

Santaṁ tassa manaṁ hoti, santā vācā ca kamma ca; Sammadaññāvimuttassa, upasantassa tādino.

Aplicación: La paz interior se nota afuera: en cómo hablas y en lo que haces cuando nadie mira.

Verso 97

Aquel que ya no necesita fe, que conoce lo no fabricado y ha cortado el enlace. Ha destruido la ocasión y vomitado el deseo: ese es el hombre supremo.

Assaddho akataññū ca, sandhicchedo ca yo naro; Hatāvakāso vantāso, sa ve uttamaporiso.

Aplicación: El que ya vio por sí mismo no necesita creer; su confianza nace de lo que comprobó.

Verso 98

En la aldea o en el bosque, en el valle o en la loma, allí donde viven los arahants el lugar se vuelve amable.

Gāme vā yadi vāraññe, Ninne vā yadi vā thale; Yattha arahanto viharanti, Taṁ bhūmirāmaṇeyyakaṁ.

Aplicación: Un sitio cambia según quien lo habita; la calma de alguien se contagia al espacio.

Verso 99

Son bellos los bosques donde la gente común no encuentra gusto. Allí se alegran los libres de codicia, no quienes buscan placeres.

Ramaṇīyāni araññāni, yattha na ramatī jano; Vītarāgā ramissanti, na te kāmagavesino.

Aplicación: El silencio que a muchos aburre es el que otros buscan para estar consigo mismos.

Este capítulo forma parte del Dhammapada completo en pali y español. Puedes leerlo con el temporizador de meditación abierto, o seguir la ruta ordenada en el Mapa del Sendero.

Texto pali: edición Mahāsaṅgīti (SuttaCentral, dominio público). Traducción y notas: Camino de Buda. Las notas señalan dónde mirar, no sustituyen tu lectura del verso.