Verso 273
De todos los senderos, el de ocho pasos es el supremo; de las verdades, las cuatro declaraciones; de los estados, el desapego; y entre los seres, el Despierto que ve con claridad.
Maggānaṭṭhaṅgiko seṭṭho, saccānaṁ caturo padā; Virāgo seṭṭho dhammānaṁ, dvipadānañca cakkhumā.
Aplicación: El Óctuple Sendero integra visión, ética y cultivo mental en un sistema coherente.
Verso 274
Este es el sendero; no hay otro para purificar la visión. Practícalo: esto desconcierta a māra, el tentador.
Eseva maggo natthañño, Dassanassa visuddhiyā; Etañhi tumhe paṭipajjatha, Mārassetaṁ pamohanaṁ.
Aplicación: Purificar la visión es revisar cómo interpretas lo que te pasa; ahí empieza el camino.
Verso 275
Si practicas esto, pondrás fin al sufrimiento. Te he mostrado el sendero que arranca la espina con sabiduría.
Etañhi tumhe paṭipannā, dukkhassantaṁ karissatha; Akkhāto vo mayā maggo, aññāya sallakantanaṁ.
Aplicación: El camino no evita el golpe, pero sí la espina que sigue clavada después.
Verso 276
Vosotros mismos debéis esforzaros; los Despiertos son solo quienes indican la ruta. Aquellos que se adentran en el camino y contemplan se liberan de los lazos del engaño.
Tumhehi kiccamātappaṁ, akkhātāro tathāgatā; Paṭipannā pamokkhanti, jhāyino mārabandhanā.
Aplicación: Nadie puede meditar ni ser honesto por ti: el camino requiere tu propia acción decidida.
Verso 277
«Todos los fenómenos condicionados son impermanentes». Cuando uno percibe esto con sabiduría lúcida, se desengaña del sufrimiento. Este es el sendero hacia la claridad.
“Sabbe saṅkhārā aniccā”ti, yadā paññāya passati; Atha nibbindati dukkhe, esa maggo visuddhiyā.
Aplicación: Anicca: todo lo compuesto cambia y se disuelve. Aceptar el flujo natural de las cosas alivia la resistencia y la angustia.
Verso 278
«Todos los fenómenos condicionados son insatisfactorios». Cuando uno percibe esto con sabiduría lúcida, se desengaña del sufrimiento. Este es el sendero hacia la claridad.
“Sabbe saṅkhārā dukkhā”ti, yadā paññāya passati; Atha nibbindati dukkhe, esa maggo visuddhiyā.
Aplicación: Dukkha: ningún objeto o persona externa puede ofrecerte una seguridad permanente.
Verso 279
«Todos los fenómenos carecen de un yo fijo o sustancial». Cuando uno percibe esto con sabiduría profunda, se desengaña del sufrimiento. Este es el sendero hacia la claridad.
“Sabbe dhammā anattā”ti, yadā paññāya passati; Atha nibbindati dukkhe, esa maggo visuddhiyā.
Aplicación: Anattā: desidentificarse de los pensamientos te otorga una ligereza interior profunda y duradera.
Verso 280
Quien no se levanta cuando es hora de hacerlo, siendo joven y fuerte, cae en la pereza. Con la mente hundida y sin empuje, no encuentra el sendero de la sabiduría.
Uṭṭhānakālamhi anuṭṭhahāno, Yuvā balī ālasiyaṁ upeto; Saṁsannasaṅkappamano kusīto, Paññāya maggaṁ alaso na vindati.
Aplicación: Lo que postergas sigue ocupando la cabeza; empezarlo lo saca de ahí.
Verso 281
Cuida tus palabras y tu mente, y no hagas nada dañino con el cuerpo. Purifica estas tres vías de acción y cumplirás el sendero que los sabios videntes señalaron.
Vācānurakkhī manasā susaṁvuto, Kāyena ca nākusalaṁ kayirā; Ete tayo kammapathe visodhaye, Ārādhaye maggamisippaveditaṁ.
Aplicación: Antes de dormir, repasa tres cosas: lo que dijiste, lo que pensaste y lo que hiciste.
Verso 282
Del cultivo de la mente nace la sabiduría; de su abandono, su pérdida. Al ver esta bifurcación entre crecer y decaer, camina de modo que la sabiduría aumente.
Yogā ve jāyatī bhūri, ayogā bhūrisaṅkhayo; Etaṁ dvedhāpathaṁ ñatvā, bhavāya vibhavāya ca; Tathāttānaṁ niveseyya, yathā bhūri pavaḍḍhati.
Aplicación: Veinte minutos de práctica diaria construyen más claridad que una promesa grande que nunca empiezas.
Verso 283
Tala la espesura, no solo un árbol: de la espesura nace el miedo. Corta espesura y matorral, y queda libre de ella, bhikkhu (mendicante).
Vanaṁ chindatha mā rukkhaṁ, vanato jāyate bhayaṁ; Chetvā vanañca vanathañca, nibbanā hotha bhikkhavo.
Aplicación: Arrancar un hábito aislado no basta si el terreno donde crece sigue intacto.
Verso 284
Mientras no se corta el mínimo apego de un hombre hacia las mujeres, su mente sigue atada. Queda como el ternero prendido a la ubre de su madre.
Yāva hi vanatho na chijjati, Aṇumattopi narassa nārisu; Paṭibaddhamanova tāva so, Vaccho khīrapakova mātari.
Aplicación: El deseo no ata por su intensidad, sino por pequeñas concesiones repetidas cada día.
Verso 285
Corta el afecto hacia ti mismo como quien arranca un loto de otoño con la mano. Cultiva solo el sendero de la paz, el Nirvana que el Bien Encaminado enseñó.
Ucchinda sinehamattano, Kumudaṁ sāradikaṁva pāṇinā; Santimaggameva brūhaya, Nibbānaṁ sugatena desitaṁ.
Aplicación: Soltar el relato sobre ti, lo que mereces y lo que te deben, deja mucho espacio libre.
Verso 286
«Aquí pasaré la estación de lluvias, aquí el invierno y el verano», piensa el necio, sin ver el peligro que tiene delante.
Idha vassaṁ vasissāmi, idha hemantagimhisu; Iti bālo vicinteti, antarāyaṁ na bujjhati.
Aplicación: Planear el año entero mientras la vida se va hoy: así se esquiva lo único que tienes.
Verso 287
A quien está absorbido por hijos y bienes, con la mente aferrada, la muerte se lo lleva como un río crecido arrastra un pueblo dormido.
Taṁ puttapasusammattaṁ, byāsattamanasaṁ naraṁ; Suttaṁ gāmaṁ mahoghova, maccu ādāya gacchati.
Aplicación: Cuidar hijos y bienes ocupa la mente entera; por eso la partida llega siempre sin aviso.
Verso 288
Los hijos no te protegen, ni el padre, ni los parientes. Cuando la muerte te alcanza, no hay refugio en la familia.
Na santi puttā tāṇāya, na pitā nāpi bandhavā; Antakenādhipannassa, natthi ñātīsu tāṇatā.
Aplicación: En la enfermedad o el duelo se agradece la compañía, pero nadie carga tu dolor por ti.
Verso 289
El sabio que entiende esto y se guarda en la ética limpia sin demora el sendero que lleva al Nirvana.
Etamatthavasaṁ ñatvā, paṇḍito sīlasaṁvuto; Nibbānagamanaṁ maggaṁ, khippameva visodhaye.
Aplicación: Nadie puede recorrer esto por ti; entenderlo quita excusas y ordena las prioridades.