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Camino de Buda

Dhammapada · Capítulo 6 de 26

El Sabio (Firmeza y Discernimiento)

Paṇḍitavagga · Versos 76 al 89 · 14 versos

Describe las cualidades del sabio (paṇḍita): no se altera ante los halagos ni ante las censuras, aprecia a quien le señala sus errores como quien encuentra un tesoro oculto, y mantiene una calma imperturbable.

Idea central: Igual que una roca compacta y maciza no es sacudida por el viento, el sabio no se deja turbar ni por la alabanza ni por el reproche.

Para la vida diaria: Cuando recibas críticas justas, agradécelas como una guía de calibración. Si recibes elogios, recíbelos con gratitud sin dejar que inflen una autoimagen frágil.

Verso 76

Si encuentras a un sabio que te señale tus defectos y te reprenda con lucidez, síguelo como a quien te descubre un tesoro escondido. Quien sigue a un sabio así sale mejor, no peor.

Nidhīnaṁva pavattāraṁ, yaṁ passe vajjadassinaṁ; Niggayhavādiṁ medhāviṁ, tādisaṁ paṇḍitaṁ bhaje; Tādisaṁ bhajamānassa, seyyo hoti na pāpiyo.

Aplicación: Quien te ayuda a ver tus puntos ciegos te ahorra años de tropiezos repetitivos.

Verso 77

Aconseja, enseña y aparta a otros de lo indebido. Así te querrán los buenos y te rechazarán los ruines.

Ovadeyyānusāseyya, asabbhā ca nivāraye; Satañhi so piyo hoti, asataṁ hoti appiyo.

Aplicación: Corregir con respeto a quien lo necesita te gana el aprecio de unos y la incomodidad de otros.

Verso 78

No te juntes con malos amigos ni con gente ruin. Júntate con buenos amigos y con personas de bien.

Na bhaje pāpake mitte, na bhaje purisādhame; Bhajetha mitte kalyāṇe, bhajetha purisuttame.

Aplicación: Con quién pasas tus horas moldea tus hábitos más de lo que crees.

Verso 79

Quien bebe del dhamma duerme tranquilo, con la mente clara. El sabio siempre se alegra en el dhamma que enseñó el Noble.

Dhammapīti sukhaṁ seti, vippasannena cetasā; Ariyappavedite dhamme, sadā ramati paṇḍito.

Aplicación: Dormir tranquilo tiene menos que ver con el colchón que con lo que cargas al acostarte.

Verso 80

El regador guía el agua, el flechero endereza la flecha, el carpintero curva la madera. El sabio se doma a sí mismo.

Udakañhi nayanti nettikā, Usukārā namayanti tejanaṁ; Dāruṁ namayanti tacchakā, Attānaṁ damayanti paṇḍitā.

Aplicación: Igual que un oficio, el dominio de uno mismo se entrena con repetición diaria, no con un arranque.

Verso 81

Igual que una roca sólida no es conmovida por el viento, los sabios no se alteran ni ante la alabanza ni ante la culpa.

Selo yathā ekaghano, vātena na samīrati; Evaṁ nindāpasaṁsāsu, na samiñjanti paṇḍitā.

Aplicación: La ecuanimidad consiste en tener un centro interior independiente de la opinión cambiante del público.

Verso 82

Como un lago profundo, limpio y sin turbidez, así se serenan los sabios al escuchar el dhamma.

Yathāpi rahado gambhīro, vippasanno anāvilo; Evaṁ dhammāni sutvāna, vippasīdanti paṇḍitā.

Aplicación: Una mente sin agitación escucha mejor; el agua clara deja ver el fondo.

Verso 83

La persona recta renuncia a todo y no mendiga lo que desea. Tocado por el placer o el dolor, el sabio no se muestra exaltado ni hundido.

Sabbattha ve sappurisā cajanti, Na kāmakāmā lapayanti santo; Sukhena phuṭṭhā atha vā dukhena, Na uccāvacaṁ paṇḍitā dassayanti.

Aplicación: La calma se nota en quien no cambia de ánimo según cómo venga el día.

Verso 84

No busques tu prosperidad por medios injustos, ni por ti ni por otro: ni hijos, ni riqueza, ni un reino. Así serás ético, sabio y justo.

Na attahetu na parassa hetu, Na puttamicche na dhanaṁ na raṭṭhaṁ; Na iccheyya adhammena samiddhimattano, Sa sīlavā paññavā dhammiko siyā.

Aplicación: Cuando el fin pesa más que el medio, el resultado llega con deudas que no ves.

Verso 85

Pocos entre los humanos llegan a la otra orilla. Los demás solo se agitan en esta orilla.

Appakā te manussesu, ye janā pāragāmino; Athāyaṁ itarā pajā, tīramevānudhāvati.

Aplicación: Muchos hablan de cambiar y siguen dando vueltas en el mismo punto.

Verso 86

Quienes practican el dhamma bien expuesto cruzarán el dominio de la muerte, tan difícil de atravesar.

Ye ca kho sammadakkhāte, dhamme dhammānuvattino; Te janā pāramessanti, maccudheyyaṁ suduttaraṁ.

Aplicación: Entender el dhamma sin practicarlo deja el miedo a la muerte intacto.

Verso 87

El sabio abandona lo oscuro y desarrolla lo luminoso. Deja su casa y se va a vivir sin hogar, al retiro, donde el placer queda lejos.

Kaṇhaṁ dhammaṁ vippahāya, Sukkaṁ bhāvetha paṇḍito; Okā anokamāgamma, Viveke yattha dūramaṁ.

Aplicación: Dejar la casa y la comodidad para vivir a solas es un cambio duro y voluntario.

Verso 88

Allí buscaría el contento. El sabio deja los placeres de los sentidos, no posee nada y limpia su mente de impurezas.

Tatrābhiratimiccheyya, hitvā kāme akiñcano; Pariyodapeyya attānaṁ, cittaklesehi paṇḍito.

Aplicación: Soltar lo que se acumula deja a la vista el ruido que la mente arrastra.

Verso 89

Quienes han cultivado bien su mente en los factores del despertar, se alegran de soltar y no se aferran. Con las impurezas extinguidas, brillan y alcanzan el Nirvana en este mundo.

Yesaṁ sambodhiyaṅgesu, sammā cittaṁ subhāvitaṁ; Ādānapaṭinissagge, anupādāya ye ratā; Khīṇāsavā jutimanto, te loke parinibbutā.

Aplicación: La mente entrenada suelta lo que agarra y descansa sin necesidad de retener.

Este capítulo forma parte del Dhammapada completo en pali y español. Puedes leerlo con el temporizador de meditación abierto, o seguir la ruta ordenada en el Mapa del Sendero.

Texto pali: edición Mahāsaṅgīti (SuttaCentral, dominio público). Traducción y notas: Camino de Buda. Las notas señalan dónde mirar, no sustituyen tu lectura del verso.