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Camino de Buda

Dhammapada · Capítulo 10 de 26

El Castigo (La Empatía y la No-Violencia)

Daṇḍavagga · Versos 129 al 145 · 17 versos

Establece la regla de oro budista a partir de la empatía biológica y existencial: todos los seres tiemblan ante la violencia, todos aman la vida y temen la muerte. Poniéndose en el lugar del otro, el practicante no hiere ni manda herir.

Idea central: La no-violencia (ahiṁsā) no surge de un mandamiento temeroso, sino de la comprensión visceral de que los demás comparten la misma vulnerabilidad que uno mismo.

Para la vida diaria: Antes de reaccionar con dureza o agresión verbal ante un error ajeno, recuerda: esa persona también tiene preocupaciones, miedos y cansancio. Corrige con firmeza serena, no con desprecio.

Verso 129

Todos tiemblan ante el castigo, todos temen a la muerte. Poniéndote a ti mismo en el lugar del otro, no mates ni causes la muerte.

Sabbe tasanti daṇḍassa, sabbe bhāyanti maccuno; Attānaṁ upamaṁ katvā, na haneyya na ghātaye.

Aplicación: La empatía profunda es el antídoto radical contra cualquier forma de crueldad o agresión.

Verso 130

Todos temen el daño, la vida es querida por todos. Comparando a los demás contigo mismo, no dañes ni hagas que otros dañen.

Sabbe tasanti daṇḍassa, sabbesaṁ jīvitaṁ piyaṁ; Attānaṁ upamaṁ katvā, na haneyya na ghātaye.

Aplicación: Reconocer el valor de la vida ajena transforma tu relación con cada ser sintiente.

Verso 131

Los seres aman la felicidad. Quien busca la suya y daña a otros con la vara, tras la muerte no la encuentra.

Sukhakāmāni bhūtāni, yo daṇḍena vihiṁsati; Attano sukhamesāno, pecca so na labhate sukhaṁ.

Aplicación: Pisar a un compañero para ascender deja una deuda que el puesto nuevo no paga.

Verso 132

Los seres aman la felicidad. Quien busca la suya sin dañar a nadie con la vara, tras la muerte la encuentra.

Sukhakāmāni bhūtāni, yo daṇḍena na hiṁsati; Attano sukhamesāno, pecca so labhate sukhaṁ.

Aplicación: La manera en que ganas tu sustento también define la calidad de tu descanso.

Verso 133

No hables con dureza a nadie: te responderán igual. La palabra agresiva duele, y el golpe de vuelta puede alcanzarte.

Māvoca pharusaṁ kañci, vuttā paṭivadeyyu taṁ; Dukkhā hi sārambhakathā, paṭidaṇḍā phuseyyu taṁ.

Aplicación: Responder con dureza un correo del trabajo suele costar horas de conflicto.

Verso 134

Si te apagas como un gong agrietado, alcanzas el Nirvana (nibbāna): en ti no queda conflicto.

Sace neresi attānaṁ, kaṁso upahato yathā; Esa pattosi nibbānaṁ, sārambho te na vijjati.

Aplicación: Cuando alguien te provoca y no respondes, el ruido se apaga solo.

Verso 135

Como el pastor arrea el ganado al pasto con la vara, así la vejez y la muerte empujan la vida de los seres.

Yathā daṇḍena gopālo, gāvo pājeti gocaraṁ; Evaṁ jarā ca maccu ca, āyuṁ pājenti pāṇinaṁ.

Aplicación: Nadie negocia con el envejecimiento; llega igual, tengas planes o no.

Verso 136

El necio no comprende las acciones dañinas que comete. Por sus propias obras se atormenta, como quien es quemado por el fuego.

Atha pāpāni kammāni, karaṁ bālo na bujjhati; Sehi kammehi dummedho, aggidaḍḍhova tappati.

Aplicación: Los malos hábitos no castigan de inmediato; te desgastan cuando ya no recuerdas de dónde vienen.

Verso 137

Quien ataca con la vara a los que no dañan a nadie pronto cae en uno de diez estados.

Yo daṇḍena adaṇḍesu, appaduṭṭhesu dussati; Dasannamaññataraṁ ṭhānaṁ, khippameva nigacchati.

Aplicación: La violencia contra quien no se defiende termina cobrándose en quien la ejerce.

Verso 138

Puede sufrir dolor brutal, pérdida, la ruptura del cuerpo, enfermedad grave o desequilibrio mental.

Vedanaṁ pharusaṁ jāniṁ, sarīrassa va bhedanaṁ; Garukaṁ vāpi ābādhaṁ, cittakkhepaṁ va pāpuṇe.

Aplicación: La crueldad sostenida también desgasta el cuerpo y la mente de quien la practica.

Verso 139

Peligro de los que mandan, calumnia cruel, pérdida de familiares, bienes que se derrumban.

Rājato vā upasaggaṁ, Abbhakkhānaṁ va dāruṇaṁ; Parikkhayaṁ va ñātīnaṁ, Bhogānaṁ va pabhaṅguraṁ.

Aplicación: La reputación ganada con daño ajeno se desarma con una acusación o una quiebra.

Verso 140

O el fuego quema su casa. Cuando el cuerpo se rompe, ese insensato renace en el infierno.

Atha vāssa agārāni, aggi ḍahati pāvako; Kāyassa bhedā duppañño, nirayaṁ sopapajjati.

Aplicación: Las ganancias obtenidas por la fuerza no protegen la casa que construiste con ellas.

Verso 141

Ni la desnudez, ni las trenzas, ni el barro, ni el ayuno purifican a nadie. Ni dormir en el suelo ni la suciedad purifican a quien aún no ha resuelto su duda.

Na naggacariyā na jaṭā na paṅkā, Nānāsakā thaṇḍilasāyikā vā; Rajojallaṁ ukkuṭikappadhānaṁ, Sodhenti maccaṁ avitiṇṇakaṅkhaṁ.

Aplicación: La austeridad visible no sustituye resolver una duda interna que sigue intacta.

Verso 142

Aunque vaya adornado, si vive en paz, domado y firme en la vida sagrada, ese es un sabio noble (brāhmaṇa). No daña a ningún ser, y por eso es un asceta (samaṇa) y un monje mendicante (bhikkhu).

Alaṅkato cepi samaṁ careyya, Santo danto niyato brahmacārī; Sabbesu bhūtesu nidhāya daṇḍaṁ, So brāhmaṇo so samaṇo sa bhikkhu.

Aplicación: La ropa no dice nada: un traje impecable puede esconder a alguien que aún grita en el tráfico.

Verso 143

¿Existe en el mundo alguien a quien el pudor contenga y que despierte como un buen caballo ante el látigo?

Hirīnisedho puriso, koci lokasmi vijjati; Yo niddaṁ apabodheti, asso bhadro kasāmiva.

Aplicación: La vergüenza sana no es culpa: es la señal que te frena antes de cruzar una línea.

Verso 144

Sé como un buen caballo bajo el látigo: actúa con urgencia y ardor. Con fe, ética, energía, concentración (samādhi) y examen del dhamma, de la enseñanza, atento y completo en saber y conducta, dejarás atrás este gran sufrimiento.

Asso yathā bhadro kasāniviṭṭho, Ātāpino saṁvegino bhavātha; Saddhāya sīlena ca vīriyena ca, Samādhinā dhammavinicchayena ca; Sampannavijjācaraṇā patissatā, Jahissatha dukkhamidaṁ anappakaṁ.

Aplicación: El ánimo sube y baja; el hábito sostenido no depende de cómo amanezcas.

Verso 145

Los que riegan conducen el agua; los flecheros enderezan la flecha; los carpinteros curvan la madera; los de buena conducta se doman a sí mismos.

Udakañhi nayanti nettikā, Usukārā namayanti tejanaṁ; Dāruṁ namayanti tacchakā, Attānaṁ damayanti subbatā.

Aplicación: Nadie doma su carácter de golpe; se corrige igual que se endereza una flecha, poco a poco.

Este capítulo forma parte del Dhammapada completo en pali y español. Puedes leerlo con el temporizador de meditación abierto, o seguir la ruta ordenada en el Mapa del Sendero.

Texto pali: edición Mahāsaṅgīti (SuttaCentral, dominio público). Traducción y notas: Camino de Buda. Las notas señalan dónde mirar, no sustituyen tu lectura del verso.