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Camino de Buda

Dhammapada · Capítulo 25 de 26

El Monje (El Practicante Comprometido)

Bhikkhuvagga · Versos 360 al 382 · 23 versos

Delinea el estilo de vida del meditador sobrio: control en los sentidos (vista, oído, palabra, mente), alegría en la doctrina profunda, generosidad con lo poco que se tiene y desapego de todo lo compuesto.

Idea central: Achica el agua de este bote, practicante; achicado, navegará con ligereza. Tras cortar la codicia y el encono, alcanzarás la libertad incondicionada con mayor rapidez.

Para la vida diaria: Aligera tu equipaje material y mental. Deshazte de posesiones innecesarias que te atan y limpia las cuentas pendientes emocionales. La ligereza produce alegría espontánea.

Verso 360

Buena es la moderación en la mirada, buena es la moderación en lo que se escucha; buena es la moderación en el olfato, buena es la moderación en el paladar.

Cakkhunā saṁvaro sādhu, sādhu sotena saṁvaro; Ghānena saṁvaro sādhu, sādhu jivhāya saṁvaro.

Aplicación: Cuidar lo que dejas entrar por tus sentidos previene la saturación y la irritabilidad mental.

Verso 361

Buena es la contención del cuerpo; buena, la de la palabra. Buena es la contención de la mente; buena, la contención en todo. El bhikkhu, el monje mendicante, contenido en todo se libera de todo sufrimiento.

Kāyena saṁvaro sādhu, sādhu vācāya saṁvaro; Manasā saṁvaro sādhu, sādhu sabbattha saṁvaro; Sabbattha saṁvuto bhikkhu, sabbadukkhā pamuccati.

Aplicación: Cuidar lo que haces, dices y piensas, a la vez, es el hábito que sostiene todo lo demás.

Verso 362

Contenido en las manos, contenido en los pies, contenido en la palabra: el de mayor contención. Gozoso por dentro, concentrado, solo y satisfecho: a ese llaman bhikkhu, monje mendicante.

Hatthasaṁyato pādasaṁyato, Vācāsaṁyato saṁyatuttamo; Ajjhattarato samāhito, Eko santusito tamāhu bhikkhuṁ.

Aplicación: Actuar con límites claros y estar bien en tu propia compañía sostiene la práctica cuando no hay nadie mirando.

Verso 363

El bhikkhu, el monje mendicante, cuida su boca y habla con sensatez, sin agitación. Explica el sentido y el dhamma: dulce es lo que dice.

Yo mukhasaṁyato bhikkhu, mantabhāṇī anuddhato; Atthaṁ dhammañca dīpeti, madhuraṁ tassa bhāsitaṁ.

Aplicación: Medir las palabras y explicar con calma hace que lo dicho se escuche y se recuerde.

Verso 364

El bhikkhu, el monje mendicante, que halla gozo en el dhamma, lo ama, lo reflexiona y lo recuerda, no se aparta del dhamma verdadero.

Dhammārāmo dhammarato, dhammaṁ anuvicintayaṁ; Dhammaṁ anussaraṁ bhikkhu, saddhammā na parihāyati.

Aplicación: Volver cada día a lo que te orienta evita que la práctica se enfríe sin que lo notes.

Verso 365

Que no desprecie lo que recibe ni ande envidiando a los demás. El bhikkhu, el monje mendicante, que envidia a otros no alcanza la concentración.

Salābhaṁ nātimaññeyya, nāññesaṁ pihayaṁ care; Aññesaṁ pihayaṁ bhikkhu, samādhiṁ nādhigacchati.

Aplicación: Compararte con quien tiene más te saca del trabajo que sí está en tus manos.

Verso 366

Aunque el bhikkhu, el monje mendicante, reciba poco, no desprecia lo que recibe. Los devas, los dioses, alaban a quien vive con pureza y sin pereza.

Appalābhopi ce bhikkhu, salābhaṁ nātimaññati; Taṁ ve devā pasaṁsanti, suddhājīviṁ atanditaṁ.

Aplicación: Que a otro le vaya bien no te quita nada; medirte por eso te desgasta sin motivo.

Verso 367

Aquel que no tiene nada suyo en el nombre y la forma no se aflige por lo que no está. A ese se le llama bhikkhu, monje mendicante.

Sabbaso nāmarūpasmiṁ, yassa natthi mamāyitaṁ; Asatā ca na socati, sa ve “bhikkhū”ti vuccati.

Aplicación: El apego a llamarte dueño de algo o de alguien convierte cada ausencia en tristeza.

Verso 368

El bhikkhu, el monje mendicante, vive en mettā, la benevolencia. Confiado en la enseñanza del Buddha, alcanza el estado sereno, el apaciguamiento dichoso de lo compuesto.

Mettāvihārī yo bhikkhu, pasanno buddhasāsane; Adhigacche padaṁ santaṁ, saṅkhārūpasamaṁ sukhaṁ.

Aplicación: Desear bien a otros, incluso sin sentirlo al principio, cambia el tono de tu trato diario.

Verso 369

¡Achica el agua de esta barca, caminante! Desaguada, avanzará con rapidez y soltura. Tras haber cortado la codicia y el resentimiento, te aproximarás al sosiego supremo.

Siñca bhikkhu imaṁ nāvaṁ, sittā te lahumessati; Chetvā rāgañca dosañca, tato nibbānamehisi.

Aplicación: Descargar los lastres del rencor permite avanzar con agilidad en tus proyectos vitales.

Verso 370

Cinco corta, cinco deja atrás, cinco más desarrolla. El bhikkhu, el monje mendicante, que supera cinco ataduras es llamado "quien ha cruzado la corriente".

Pañca chinde pañca jahe, pañca cuttari bhāvaye; Pañca saṅgātigo bhikkhu, “oghatiṇṇo”ti vuccati.

Aplicación: Desmontar un hábito pide cortar, soltar y cultivar a la vez; solo quitar no basta.

Verso 371

Medita, bhikkhu, no te descuides. Que tu mente no se deleite en los placeres de los sentidos. No tragues, descuidado, una bola de hierro ardiente y luego grites, quemándote: "¡Esto duele!"

Jhāya bhikkhu mā pamādo, Mā te kāmaguṇe ramessu cittaṁ; Mā lohaguḷaṁ gilī pamatto, Mā kandi “dukkhamidan”ti dayhamāno.

Aplicación: Buscar placer inmediato sin mirar la consecuencia suele cobrar intereses más adelante.

Verso 372

No hay concentración meditativa profunda en quien carece de sabiduría; no hay sabiduría en quien no medita. En quien se unen la meditación y la sabiduría, ese está ciertamente a las puertas del sosiego supremo.

Natthi jhānaṁ apaññassa, paññā natthi ajhāyato; Yamhi jhānañca paññā ca, sa ve nibbānasantike.

Aplicación: La meditación calma la agitación mental para ver con claridad; la sabiduría guía la práctica para no caer en el autoengaño.

Verso 373

El bhikkhu, el monje mendicante, entra en una morada vacía con la mente en calma. Siente un gozo que no es de este mundo, al discernir rectamente el dhamma.

Suññāgāraṁ paviṭṭhassa, santacittassa bhikkhuno; Amānusī rati hoti, sammā dhammaṁ vipassato.

Aplicación: El silencio de un cuarto vacío, sin pantallas ni ruido, deja ver con más claridad lo que traes dentro.

Verso 374

Cada vez que observa el surgir y el desvanecerse de los agregados, obtiene gozo y alegría. Eso es lo inmortal para quien lo conoce.

Yato yato sammasati, khandhānaṁ udayabbayaṁ; Labhatī pītipāmojjaṁ, amataṁ taṁ vijānataṁ.

Aplicación: Notar cómo aparece y se va cada estado, incluso los incómodos, quita dramatismo a lo que sientes.

Verso 375

Este es el comienzo para el bhikkhu, el monje mendicante, sabio: cuidar los sentidos, el contento y la contención en el código monástico.

Tatrāyamādi bhavati, idha paññassa bhikkhuno; Indriyagutti santuṭṭhi, pātimokkhe ca saṁvaro.

Aplicación: Antes de metas grandes, cuidar lo básico: lo que entra por los sentidos y lo que ya tienes.

Verso 376

Frecuenta amigos nobles, de vida pura y sin pereza; sé cordial y hábil en tu conducta. Así, lleno de alegría, pondrás fin al sufrimiento.

Mitte bhajassu kalyāṇe, suddhājīve atandite; Paṭisanthāravutyassa, ācārakusalo siyā; Tato pāmojjabahulo, dukkhassantaṁ karissati.

Aplicación: Rodearse de gente que no se rinde ante lo difícil cambia lo que haces cuando estás cansado.

Verso 377

Como el jazmín suelta sus flores ya marchitas, así, bhikkhus, monjes mendicantes, suelten la codicia y el odio.

Vassikā viya pupphāni, maddavāni pamuñcati; Evaṁ rāgañca dosañca, vippamuñcetha bhikkhavo.

Aplicación: Soltar lo que ya se secó, sin aferrarte a su aroma, es lo que permite florecer de nuevo.

Verso 378

Sereno en el cuerpo, sereno en la palabra, sereno y bien concentrado. El bhikkhu, el monje mendicante, que ha escupido el anzuelo del mundo es llamado "el que está en paz".

Santakāyo santavāco, santavā susamāhito; Vantalokāmiso bhikkhu, “upasanto”ti vuccati.

Aplicación: Cuando el cuerpo y la voz bajan de revoluciones, se ve qué anzuelo del mundo te tenía enganchado.

Verso 379

Impúlsate a ti mismo, examínate a ti mismo. Ese bhikkhu, el monje mendicante, guardado por sí mismo y atento, vivirá dichoso.

Attanā codayattānaṁ, paṭimaṁsetha attanā; So attagutto satimā, sukhaṁ bhikkhu vihāhisi.

Aplicación: Nadie va a revisar tu práctica por ti; hacerte la pregunta correcta cada día es el trabajo.

Verso 380

Uno mismo es su propio amparo; ¿quién otro podría serlo? Uno mismo es su propio destino: por eso domínate, como el comerciante doma a su buen caballo.

Attā hi attano nātho, ko hi nātho paro siyā; Attā hi attano gati, tasmā saṁyamamattānaṁ; Assaṁ bhadraṁva vāṇijo.

Aplicación: Esperar que alguien externo te ordene la vida deja sin resolver lo que solo tú puedes sostener.

Verso 381

El bhikkhu, el monje mendicante, lleno de alegría y confiado en la enseñanza del Buddha, alcanza el estado sereno, el apaciguamiento dichoso de lo compuesto.

Pāmojjabahulo bhikkhu, pasanno buddhasāsane; Adhigacche padaṁ santaṁ, saṅkhārūpasamaṁ sukhaṁ.

Aplicación: La alegría sostenida no viene de que todo salga bien, sino de saber hacia dónde caminas.

Verso 382

El bhikkhu, el monje mendicante, joven que se aplica en la enseñanza del Buddha, ilumina este mundo como la luna libre de las nubes.

Yo have daharo bhikkhu, yuñjati buddhasāsane; Somaṁ lokaṁ pabhāseti, abbhā muttova candimā.

Aplicación: Empezar joven no basta por sí solo; la constancia diaria es lo que alumbra.

Este capítulo forma parte del Dhammapada completo en pali y español. Puedes leerlo con el temporizador de meditación abierto, o seguir la ruta ordenada en el Mapa del Sendero.

Texto pali: edición Mahāsaṅgīti (SuttaCentral, dominio público). Traducción y notas: Camino de Buda. Las notas señalan dónde mirar, no sustituyen tu lectura del verso.