Verso 235
Ahora eres como una hoja marchita; los servidores de Yama, el señor de la muerte, ya te esperan. Estás en el umbral de la partida y no tienes provisiones para el viaje.
Paṇḍupalāsova dānisi, Yamapurisāpi ca te upaṭṭhitā; Uyyogamukhe ca tiṭṭhasi, Pātheyyampi ca te na vijjati.
Aplicación: La enfermedad o la muerte de alguien cercano muestra de golpe lo poco que uno lleva preparado.
Verso 236
Haz de ti mismo una isla. Esfuérzate pronto y vuelve sabio. Sin manchas ni impurezas, llegarás al reino celestial de los nobles.
So karohi dīpamattano, Khippaṁ vāyama paṇḍito bhava; Niddhantamalo anaṅgaṇo, Dibbaṁ ariyabhūmiṁ upehisi.
Aplicación: En una crisis, lo único que sostiene es lo que cultivaste antes: nadie puede hacerlo por ti.
Verso 237
Ya recorriste las etapas de la vida y partes al encuentro de Yama. No hay dónde alojarte en el camino y no tienes provisiones para el viaje.
Upanītavayo ca dānisi, Sampayātosi yamassa santikaṁ; Vāso te natthi antarā, Pātheyyampi ca te na vijjati.
Aplicación: A cierta edad se ve que el tiempo no se detiene y que no hay posada en el camino.
Verso 238
Haz de ti mismo una isla. Esfuérzate pronto y vuelve sabio. Sin manchas ni impurezas, no volverás al nacimiento y a la vejez.
So karohi dīpamattano, Khippaṁ vāyama paṇḍito bhava; Niddhantamalo anaṅgaṇo, Na punaṁ jātijaraṁ upehisi.
Aplicación: Lo que se repite hoy es lo que sostiene cuando el cuerpo ya no responde igual.
Verso 239
Poco a poco, momento a momento, el sabio limpia sus propias impurezas, como el herrero limpia la plata.
Anupubbena medhāvī, thokaṁ thokaṁ khaṇe khaṇe; Kammāro rajatasseva, niddhame malamattano.
Aplicación: Los cambios duraderos se hacen por minutos: un hábito por día, no una promesa anual.
Verso 240
Igual que el óxido nacido del propio hierro lo consume y corroe, así las acciones del transgresor lo arrastran a su propia ruina.
Ayasāva malaṁ samuṭṭhitaṁ, Tatuṭṭhāya tameva khādati; Evaṁ atidhonacārinaṁ, Sāni kammāni nayanti duggatiṁ.
Aplicación: Los estados mentales hostiles dañan en primer lugar el cuerpo y la paz del que los alberga.
Verso 241
No recitar es la mancha de los mantras; la casa tiene la mancha del abandono. La pereza es la mancha de la belleza; la del guardián es la negligencia.
Asajjhāyamalā mantā, anuṭṭhānamalā gharā; Malaṁ vaṇṇassa kosajjaṁ, pamādo rakkhato malaṁ.
Aplicación: Lo que no se practica se oxida: la casa sin cuidado, el oficio sin repaso.
Verso 242
La mala conducta es la mancha de la mujer; la mezquindad es la mancha de quien da. Las cualidades dañinas son manchas en este mundo y en el siguiente.
Malitthiyā duccaritaṁ, maccheraṁ dadato malaṁ; Malā ve pāpakā dhammā, asmiṁ loke paramhi ca.
Aplicación: La mezquindad al dar se nota en el gesto antes que en la cuenta.
Verso 243
Hay una mancha peor que esas: la ignorancia (avijjā) es la mancha suprema. Abandonen esa mancha y queden sin mancha, bhikkhus (monjes).
Tato malā malataraṁ, avijjā paramaṁ malaṁ; Etaṁ malaṁ pahantvāna, nimmalā hotha bhikkhavo.
Aplicación: La ignorancia sobre la propia mente es la mancha que más cuesta ver.
Verso 244
La vida es fácil para quien no tiene vergüenza, para el audaz como un cuervo, el insolente, el atrevido y el corrompido.
Sujīvaṁ ahirikena, kākasūrena dhaṁsinā; Pakkhandinā pagabbhena, saṅkiliṭṭhena jīvitaṁ.
Aplicación: Sin vergüenza, todo se simplifica: se empuja, se toma y se sigue adelante.
Verso 245
Difícil es la vida para el que tiene vergüenza, que busca siempre la pureza, sin apego y sin osadía, de vida limpia y con lucidez.
Hirīmatā ca dujjīvaṁ, niccaṁ sucigavesinā; Alīnenāppagabbhena, suddhājīvena passatā.
Aplicación: Llevar una vida limpia suele traer más roces diarios y menos ruido interno.
Verso 246
Quien mata seres vivos, miente, toma lo que no le dan y se acuesta con la mujer de otro.
Yo pāṇamatipāteti, musāvādañca bhāsati; Loke adinnamādiyati, paradārañca gacchati.
Aplicación: Las transgresiones se sostienen con una vigilancia que desgasta a quien las comete.
Verso 247
Y quien se entrega a la bebida y al licor cava aquí mismo, en este mundo, su propia raíz.
Surāmerayapānañca, yo naro anuyuñjati; Idheva meso lokasmiṁ, mūlaṁ khaṇati attano.
Aplicación: La bebida que empieza como costumbre termina ocupando el lugar de otras cosas.
Verso 248
Sabe esto, amigo: los malvados viven sin freno. Que la codicia y la injusticia no te condenen a un largo sufrimiento.
Evaṁ bho purisa jānāhi, pāpadhammā asaññatā; Mā taṁ lobho adhammo ca, ciraṁ dukkhāya randhayuṁ.
Aplicación: Dejar que la codicia y la trampa marquen las decisiones alarga el daño propio.
Verso 249
La gente da según su fe y su confianza. Quien se disgusta por la comida y la bebida de otros no alcanza la concentración (samādhi), ni de día ni de noche.
Dadāti ve yathāsaddhaṁ, yathāpasādanaṁ jano; Tattha yo ca maṅku bhavati, paresaṁ pānabhojane; Na so divā vā rattiṁ vā, samādhimadhigacchati.
Aplicación: Molestarse por lo que otros reciben en la mesa quita el sosiego del día entero.
Verso 250
Quien ha cortado eso de raíz y lo ha arrancado por completo alcanza la concentración (samādhi), de día y de noche.
Yassa cetaṁ samucchinnaṁ, mūlaghaccaṁ samūhataṁ; Sa ve divā vā rattiṁ vā, samādhimadhigacchati.
Aplicación: Cuando esa envidia se corta de raíz, la atención vuelve a estar disponible.
Verso 251
No hay fuego como la codicia ni cautiverio como el odio. No hay red como la confusión ni río como la sed (taṇhā).
Natthi rāgasamo aggi, natthi dosasamo gaho; Natthi mohasamaṁ jālaṁ, natthi taṇhāsamā nadī.
Aplicación: La codicia quema, el odio atrapa y la sed de más arrastra como un río.
Verso 252
Fácil de ver es el error ajeno, pero qué difícil resulta notar el propio. Uno exhibe los defectos ajenos como quien avienta el tamo, pero disimula los suyos como el tramposo oculta su tirada.
Sudassaṁ vajjamaññesaṁ, attano pana duddasaṁ; Paresaṁ hi so vajjāni, opunāti yathā bhusaṁ; Attano pana chādeti, kaliṁva kitavā saṭho.
Aplicación: La honestidad implacable con uno mismo es el antídoto contra la hipocresía moral.
Verso 253
Quien se fija en los defectos ajenos y siempre halla faltas hace crecer sus corrupciones (āsavā) y queda lejos de extinguirlas.
Paravajjānupassissa, niccaṁ ujjhānasaññino; Āsavā tassa vaḍḍhanti, ārā so āsavakkhayā.
Aplicación: Contar los errores de los demás alimenta la propia irritación.
Verso 254
En el cielo no hay huella; fuera de aquí no hay verdadero asceta (samaṇa). La gente se complace en la proliferación mental (papañca); los Tathāgatas están libres de ella.
Ākāseva padaṁ natthi, samaṇo natthi bāhire; Papañcābhiratā pajā, nippapañcā tathāgatā.
Aplicación: Darle vueltas a una idea toda la noche no la resuelve; solo la agranda.
Verso 255
En el cielo no hay huella; fuera de aquí no hay verdadero asceta (samaṇa). Ningún condicionamiento (saṅkhāra) es eterno; los Despiertos (buddhā) no se tambalean.
Ākāseva padaṁ natthi, samaṇo natthi bāhire; Saṅkhārā sassatā natthi, natthi buddhānamiñjitaṁ.
Aplicación: Todo lo que se armó con condiciones se desarma; lo que se ve con claridad no se tambalea.