Saltar al contenido
Camino de Buda

Dhammapada · Capítulo 16 de 26

Lo Querido (El Apego Afectivo y el Sufrimiento)

Piyavagga · Versos 209 al 220 · 12 versos

Distingue el amor lúcido y bondadoso (mettā) de la posesividad neurótica (piya/taṇhā). De lo que se sostiene con avidez posesiva nace la angustia y el miedo a la pérdida.

Idea central: De lo querido nace el dolor; de lo querido nace el miedo. Para quien está desapegado de la posesión, no hay aflicción ni motivo de temor.

Para la vida diaria: Ama a las personas que te rodean respetando su autonomía y su propia impermanencia. Cuidar a alguien no significa convertirlo en un objeto para calmar tu propia inseguridad.

Verso 209

Te esfuerzas en lo que no conviene y descuidas lo que importa. Olvidas tu meta, te aferras a lo querido y envidias a quien sigue la suya.

Ayoge yuñjamattānaṁ, yogasmiñca ayojayaṁ; Atthaṁ hitvā piyaggāhī, pihetattānuyoginaṁ.

Aplicación: Perseguir lo que no importa mientras se descuida lo propio deja un cansancio sin fruto.

Verso 210

No te ligues a lo que te agrada ni a lo que te desagrada. No ver lo que quieres causa dolor; ver lo que rechazas, también.

Mā piyehi samāgañchi, appiyehi kudācanaṁ; Piyānaṁ adassanaṁ dukkhaṁ, appiyānañca dassanaṁ.

Aplicación: El trato forzado con quien te cae mal gasta la misma atención que la obsesión por quien te gusta.

Verso 211

Por eso no te apegues a nada querido: perder lo querido es amargo. No hay ataduras en quien no tiene querido ni aborrecido.

Tasmā piyaṁ na kayirātha, piyāpāyo hi pāpako; Ganthā tesaṁ na vijjanti, yesaṁ natthi piyāppiyaṁ.

Aplicación: Sostener algo como imprescindible basta para que su pérdida duela de antemano.

Verso 212

De lo querido con apego posesivo nace la pena; del apego nace el miedo. Para quien se ha liberado del apego posesivo, no existe la pesadumbre; ¿de dónde habría de venirle el temor?

Piyato jāyatī soko, piyato jāyatī bhayaṁ; Piyato vippamuttassa, natthi soko kuto bhayaṁ.

Aplicación: El apego posesivo asfixia; el aprecio desapegado permite que los vínculos respiren en libertad.

Verso 213

Del cariño nace el dolor; del cariño nace el miedo. Quien se ha liberado del cariño no tiene dolor; ¿de dónde le vendría el miedo?

Pemato jāyatī soko, pemato jāyatī bhayaṁ; Pemato vippamuttassa, natthi soko kuto bhayaṁ.

Aplicación: El cariño con miedo a perder se parece más a una vigilancia que a un vínculo.

Verso 214

Del deleite nace el dolor; del deleite nace el miedo. Quien se ha liberado del deleite no tiene dolor; ¿de dónde le vendría el miedo?

Ratiyā jāyatī soko, ratiyā jāyatī bhayaṁ; Ratiyā vippamuttassa, natthi soko kuto bhayaṁ.

Aplicación: Cuando el placer se vuelve obligatorio, deja de descansar y empieza a exigir.

Verso 215

Del deseo sensual nace el dolor; del deseo sensual nace el miedo. Quien se ha liberado del deseo sensual no tiene dolor; ¿de dónde le vendría el miedo?

Kāmato jāyatī soko, kāmato jāyatī bhayaṁ; Kāmato vippamuttassa, natthi soko kuto bhayaṁ.

Aplicación: El deseo intenso trae su propio temor: el de no conseguirlo o el de perderlo.

Verso 216

Del anhelo insaciable nace el dolor, del anhelo nace el miedo. Quien está libre de esa sed desmedida no conoce la congoja; ¿de qué habría de temer?

Taṇhāya jāyatī soko, taṇhāya jāyatī bhayaṁ; Taṇhāya vippamuttassa, natthi soko kuto bhayaṁ.

Aplicación: Moderar los deseos compulsivos es la forma más directa de reducir la ansiedad cotidiana.

Verso 217

Quien reúne virtud y comprensión, se afirma en el dhamma y conoce la verdad, y cumple con lo suyo: esa persona es querida.

Sīladassanasampannaṁ, dhammaṭṭhaṁ saccavedinaṁ; Attano kamma kubbānaṁ, taṁ jano kurute piyaṁ.

Aplicación: La persona que cumple lo que dice y sabe de qué habla suele ganarse el cariño sin buscarlo.

Verso 218

Quien siente ardor por lo inefable y tiene la mente tocada por ello no está atado a los placeres de los sentidos. A ese se le llama «el que remonta la corriente».

Chandajāto anakkhāte, Manasā ca phuṭo siyā; Kāmesu ca appaṭibaddhacitto, Uddhaṁsototi vuccati.

Aplicación: Remontar la corriente de tus propios impulsos cuesta, y ese esfuerzo se nota en decisiones pequeñas.

Verso 219

Cuando alguien vuelve sano y salvo después de mucho tiempo fuera, sus parientes, amigos y allegados celebran su llegada.

Cirappavāsiṁ purisaṁ, dūrato sotthimāgataṁ; Ñātimittā suhajjā ca, abhinandanti āgataṁ.

Aplicación: Volver a casa después de años afuera muestra de golpe quién siguió estando.

Verso 220

Así también, quien hizo el bien y pasa de este mundo al siguiente es recibido por sus propias buenas acciones. Lo reciben como a un ser querido que vuelve a casa.

Tatheva katapuññampi, asmā lokā paraṁ gataṁ; Puññāni paṭigaṇhanti, piyaṁ ñātīva āgataṁ.

Aplicación: Lo que diste por los demás reaparece en la vejez en forma de compañía.

Este capítulo forma parte del Dhammapada completo en pali y español. Puedes leerlo con el temporizador de meditación abierto, o seguir la ruta ordenada en el Mapa del Sendero.

Texto pali: edición Mahāsaṅgīti (SuttaCentral, dominio público). Traducción y notas: Camino de Buda. Las notas señalan dónde mirar, no sustituyen tu lectura del verso.