Saltar al contenido
Camino de Buda

Dhammapada · Capítulo 23 de 26

El Elefante (La Templanza y la Soledad Fructífera)

Nāgavagga · Versos 320 al 333 · 14 versos

Toma como símbolo al noble elefante real (nāga) que soporta con entereza las flechas en la batalla. De igual forma, el practicante tolera las palabras ásperas del mundo con dignidad paciente.

Idea central: Si encuentras a un compañero sabio, maduro y honesto, camina con él gozoso y consciente; si no lo encuentras, es mejor caminar en soledad como un rey solitario en el bosque.

Para la vida diaria: Sé selectivo con tu círculo íntimo. Pasar tiempo a solas en silencio es infinitamente preferible a rodearte de personas frívolas que alimentan la queja y el cinismo.

Verso 320

Igual que el elefante en combate resiste las flechas disparadas por el arco, soportaré con entereza las palabras hirientes, pues mucha gente carece de templanza.

Ahaṁ nāgova saṅgāme, cāpato patitaṁ saraṁ; Ativākyaṁ titikkhissaṁ, dussīlo hi bahujjano.

Aplicación: No te tomes las ofensas ajenas como algo personal: suelen ser el reflejo del desasosiego de quien las emite.

Verso 321

Al que está domado lo llevan ante la asamblea; al domado lo monta el rey. Entre los humanos es el mejor quien soporta palabras ásperas.

Dantaṁ nayanti samitiṁ, dantaṁ rājābhirūhati; Danto seṭṭho manussesu, yotivākyaṁ titikkhati.

Aplicación: Sostener una crítica sin estallar ni hundirte se entrena; es la forma más visible de dominio propio.

Verso 322

Son buenas las mulas domadas, los caballos de pura raza de Sindh y los grandes elefantes de colmillos. Pero quien se domina a sí mismo es mejor que todo eso.

Varamassatarā dantā, ājānīyā ca sindhavā; Kuñjarā ca mahānāgā, attadanto tato varaṁ.

Aplicación: Ninguna destreza heredada pesa más que el trabajo diario de gobernarte a ti mismo.

Verso 323

Con esas monturas no se llega al lugar jamás hollado. Solo llega el domado que va con el domado, con su propio sí mismo bien domado.

Na hi etehi yānehi, gaccheyya agataṁ disaṁ; Yathāttanā sudantena, danto dantena gacchati.

Aplicación: Las metas profundas no se alcanzan con herramientas externas, sino con la propia conducta ordenada.

Verso 324

El elefante llamado Dhanapāla, en celo y difícil de contener, atado no prueba bocado: añora la selva de elefantes.

Dhanapālo nāma kuñjaro, Kaṭukabhedano dunnivārayo; Baddho kabaḷaṁ na bhuñjati, Sumarati nāgavanassa kuñjaro.

Aplicación: La nostalgia de lo perdido puede quitarte el apetito aunque estés a salvo y bien alimentado.

Verso 325

Quien vive somnoliento y come en exceso, dormido y revolcándose en la cama, como un cerdo cebado vuelve una y otra vez al vientre.

Middhī yadā hoti mahagghaso ca, Niddāyitā samparivattasāyī; Mahāvarāhova nivāpapuṭṭho, Punappunaṁ gabbhamupeti mando.

Aplicación: Comer y dormir sin medida apaga la atención y deja la mente pastando en lo mismo de siempre.

Verso 326

Antes mi mente vagaba por donde quería, adonde le apetecía, como le daba gusto. Ahora la guiaré con método, como el conductor con su aguijón doma a un elefante en celo.

Idaṁ pure cittamacāri cārikaṁ, Yenicchakaṁ yatthakāmaṁ yathāsukhaṁ; Tadajjahaṁ niggahessāmi yoniso, Hatthippabhinnaṁ viya aṅkusaggaho.

Aplicación: Notar hacia dónde se va la mente y devolverla con firmeza, sin pelear, es el entrenamiento básico.

Verso 327

Vive con diligencia y cuida tu propia mente. Sácate del atolladero, como el elefante hundido en el barro.

Appamādaratā hotha, sacittamanurakkhatha; Duggā uddharathattānaṁ, paṅke sannova kuñjaro.

Aplicación: Cuando la mente se hunde en la queja, sacarla exige el mismo esfuerzo lento de un animal atascado.

Verso 328

Si encuentras un compañero prudente, firme y de buena conducta, camina con él, atento y contento, superando todos los peligros.

Sace labhetha nipakaṁ sahāyaṁ, Saddhiṁ caraṁ sādhuvihāridhīraṁ; Abhibhuyya sabbāni parissayāni, Careyya tenattamano satīmā.

Aplicación: La compañía de alguien sereno y honesto te sostiene cuando las dificultades aprietan de verdad.

Verso 329

Si no encuentras un compañero prudente, firme y de buena conducta, camina solo. Avanza como un rey que abandona el reino conquistado, como el elefante en la selva.

No ce labhetha nipakaṁ sahāyaṁ, Saddhiṁ caraṁ sādhuvihāridhīraṁ; Rājāva raṭṭhaṁ vijitaṁ pahāya, Eko care mātaṅgaraññeva nāgo.

Aplicación: Preferir la soledad a una compañía que te degrada no es fracaso, sino cuidado de ti mismo.

Verso 330

Mejor es caminar solo que tener por compañía a quien es insensato. Que uno avance en soledad sin cometer daño, libre de afanes mezquinos, igual que el elefante solitario en la selva.

Ekassa caritaṁ seyyo, Natthi bāle sahāyatā; Eko care na ca pāpāni kayirā, Appossukko mātaṅgaraññeva nāgo.

Aplicación: La soledad elegida para el cultivo interior no es aislamiento amargo, sino fuente de sobriedad.

Verso 331

Es una dicha tener amigos cuando llega la necesidad. Es una dicha contentarse con lo que haya. Es una dicha el mérito al final de la vida. Y es una dicha abandonar todo sufrimiento.

Atthamhi jātamhi sukhā sahāyā, Tuṭṭhī sukhā yā itarītarena; Puññaṁ sukhaṁ jīvitasaṅkhayamhi, Sabbassa dukkhassa sukhaṁ pahānaṁ.

Aplicación: Los vínculos, la conformidad con lo simple y una conciencia limpia sostienen en los tramos duros.

Verso 332

Es dichoso cuidar de la madre en este mundo, y dichoso cuidar del padre. Es dichoso vivir como renunciante, y dichoso vivir como un sabio noble.

Sukhā matteyyatā loke, atho petteyyatā sukhā; Sukhā sāmaññatā loke, atho brahmaññatā sukhā.

Aplicación: Devolver el cuidado a quienes te criaron y respetar a quien vive con poco ordena tu propia vida.

Verso 333

Es dichosa la conducta ética sostenida hasta la vejez; dichosa la confianza bien asentada; dichosa la sabiduría que se alcanza; dichoso no cometer actos dañinos.

Sukhaṁ yāva jarā sīlaṁ, sukhā saddhā patiṭṭhitā; Sukho paññāya paṭilābho, pāpānaṁ akaraṇaṁ sukhaṁ.

Aplicación: Sostener tus principios con los años, sin endurecerte ni abandonarlos, trae una tranquilidad que no se compra.

Este capítulo forma parte del Dhammapada completo en pali y español. Puedes leerlo con el temporizador de meditación abierto, o seguir la ruta ordenada en el Mapa del Sendero.

Texto pali: edición Mahāsaṅgīti (SuttaCentral, dominio público). Traducción y notas: Camino de Buda. Las notas señalan dónde mirar, no sustituyen tu lectura del verso.